La construcción de cinco megapresas en los ríos Baker y Pascua puede acabar con un paisaje único en La Patagonia. Está en Chile, pero es patrimonio de todos. Se trata de una zona de extremo valor natural, ecológico y, por lo tanto turístico. Es una obligación de TOD@S cuidarlo, mantenerlo y protegerlo.

Según detallan, la obra consiste en cinco grandes presas (de características aún no definidas) que inundarían al menos 5.910 hectáreas de esta región de Aysén y que supondrían una potencia de 2.400 megavatios. Además, como inciden, luego se tendría que despejar una franja de tierra de 70 metros de ancho por más de 2.000 kilómetros de largo, para levantar las torres y la línea eléctrica que transportaría la energía obtenida hasta la otra punta del país.
Es un área en el que se asientan dos parques nacionales (Laguna San Rafael y Bernardo O’Higgins), uno de los cuales es además Reserva de la Biosfera, y tres reservas nacionales (lago Cochrane, Jeinimeini y Katalalixar).
La Patagonia es una de las últimas fronteras, y la segunda reserva mundial de agua dulce.

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Vía e imágenes: Soitu